Inicio JAPON Cómo responder a los terremotos tras el sismo del lunes en Osaka

Cómo responder a los terremotos tras el sismo del lunes en Osaka

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El lunes, se produjo un terremoto en la prefectura de Osaka de magnitud 6,1 grados. Con el paso del tiempo, la escala de los daños se ha ido revelando poco a poco. Hasta ahora se ha confirmado la muerte de cinco personas, entre ellas una niña de 9 años, y hay 389 heridos. El terremoto, que azotó una importante zona metropolitana, también provocó grandes daños a los sistemas de transporte y a otras infraestructuras sociales. Hiroshi Matsumoto, analista de la emisora NHK, comenta el motivo por el que el sismo causó tantos daños de importancia y de qué habría que vigilar de ahora en adelante.
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En cuanto a la energía sísmica liberada, el más reciente terremoto, dice Matsumoto, fue una sesentava parte del Gran Terremoto de Hanshin, pese a lo cual, debido a que el hipocentro se situó a nivel bastante superficial, desencadenó intensas sacudidas y provocó grandes daños. Los trenes tuvieron que suspender sus operaciones y se interrumpió el suministro del agua y el gas. Esta situación caótica continuó por la noche. Lo sucedido reveló a las claras la vulnerabilidad de un gran centro urbano. Por suerte, fueron pocos los edificios que se vinieron abajo y los incendios. Ahora bien, las ventanas de vidrio y las paredes exteriores de algunos edificios, así como algunas chimeneas, resultaron dañadas y cayeron a la calle. El incidente más grave de este tipo lo provocó el muro de bloques de hormigón que rodeaba una piscina escolar de la ciudad de Takatsuki que se desplomó matando a una niña de cuarto año de primaria que estudiaba en el centro.

Por otro lado, en la ciudad de Osaka un hombre de 80 años murió en un accidente parecido y otras muchas personas resultaron heridas.

Después del gran terremoto que ocurrió en las costas de la prefectura de Miyagi en 1978, los normas se endurecieron, de forma que los muros tenían que tener una altura máxima de 2,2 metros y varillas de refuerzo situadas a intervalos de 80 centímetros como máximo tanto vertical como horizontalmente. A pesar de todo, cuando ocurrió el gran terremoto se produjeron víctimas mortales. En el sismo del lunes, el equipo de iluminación que había en el gimnasio de una escuela se desplomó hiriendo a algunos estudiantes. En el Ayuntamiento de Osaka, por su parte, se cayeron algunos plafones del techo.

Los propietarios o directores de esas grandes instalaciones que comparten muchas personas deberían tener en cuenta que cualquier objeto que suponga un riesgo potencial en su interior puede provocar víctimas y por eso deberían tomar medidas de precaución para evitar cualquier accidente. El Gobierno central y los locales también deben considerar si las actuales normas son suficientes, y llevar a cabo una supervisión exhaustiva.

De cara al futuro, el analista aconseja a las personas de la zona afectada que tengan cuidado con las réplicas ya que, en el norte de la prefectura, se han producido algunas, que suelen ser de menor intensidad que las del terremoto inicial. Pese a ello, en alguna ocasión podría ocurrir alguna del mismo nivel o incluso mayor. La Dirección de Meteorología de Japón pide a los residentes de las zonas más afectadas por el terremoto del lunes que estén alerta durante una semana ante cualquier posible temblor de la misma potencia que el del lunes.
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Asimismo, el analista quiere advertir a los residentes de que las paredes y otras estructuras que en teoría parezcan intactas podrían estar ya dañadas y venirse abajo en un terremoto posterior. Por otro lado, la tierra podría haberse esponjado en las zonas más afectadas debido, en parte, a las precipitaciones propias de la temporada. Por todo ello, se aconseja encarecidamente precaución ante posibles deslizamientos de tierra o acantilados que se desplomen.