Hombre plantó miles de flores para que las oliera su esposa ciega....

Hombre plantó miles de flores para que las oliera su esposa ciega. Miyazaki-ken

Compartir

El japonés Kuroki empezó a plantar semillas de ‘shibazakura’, una especie marcadamente aromática del sakura. Pronto comprobó que el olor de las flores atraía a su esposa hacia el exterior y se afanó en su tarea: no paró de trabajar durante dos años, hasta cubrir totalmente de flores su jardín. Y así es como ha logrado sacar de la depresión y del encierro al amor de su vida, que como puede observar en las imágenes vuelve a sonreír a diario. Desde luego, le sobran motivos para hacerlo.
banner_nkc La esposa, debido a la enfermedad de la diabetes empezó a perder la visión a los 52 años.
La mujer, deprimida, se volvió huraña y se recluyó en el interior de su casa, negándose a salir más allá de lo estrictamente necesario. El señor Kuroki no podía soportar ver el sufrimiento de su amada y comenzó a cavilar, buscando maneras de animarla y fue cuando descubrió que el olor de las flores hacía que su esposa se animara a salir de su autoencierro.
Las flores lucen en mejor momento entre marzo y abril, y miles de personas acuden a los alrededores a ver tal belleza de granja, e incluso hacerse fotos con la pareja.
El duro trabajo diario del marido ha conseguido el objetivo deseado, y ahora cada día la señora Kuroki sale a dar un paseo con él con una sonrisa por el olor que desprenden las flores en las que tanto mimo le ha puesto. La pareja, tras 30 años de matrimonio, puede seguir sonriendo como el primer día.
Dijo San Agustín que «la medida del amor es amar sin medida». No existen límites ni imposibles.