Aplazar el aumento del impuesto al consumo podría afectar la salud fiscal...

Aplazar el aumento del impuesto al consumo podría afectar la salud fiscal de Japón y la seguridad social

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La decisión de Shinzo Abe, el primer ministro de Japón, de posponer el aumento del impuesto al consumo influirá en dos políticas que el mandatario se había fijado como objetivos: el restablecimiento de la salud fiscal del país y el fomento de la seguridad social, informa la televisora pública japonesa NHK.
Se han efectuado estudios que muestran que la subida del impuesto al consumo del 8 % actual al 10 % podría suponer unos ingresos adicionales a las arcas del Estado de más de 50 mil millones de dólares anuales.
Estos fondos se destinarían a proyectos de seguridad social relacionados con la salud o con el sistema de pensiones, entre otros programas. Además, acelerarían los pagos de las pensiones e impulsarían los planes de bienestar social dirigidos a la infancia informa NHK
El envejecimiento de la población japonesa ha llevado a que los costes de dichos proyectos se eleven. En la actualidad, sus presupuestos se están cubriendo con bonos de financiación de deuda fiscal.
Por lo tanto, retrasar el incremento impositivo implica que seguirá habiendo escasez de fondos en esas áreas.
La decisión de Abe también afecta al plan de restauración de la salud fiscal de Japón. La Administración estaba tratando de que el balance primario del país fuera positivo para el año fiscal 2020 informa la televisora pública japonesa NHK
Sin embargo, los cálculos del Gabinete efectuados desde enero muestran que esta meta no es realista.
Incluso en el caso de que la tasa de crecimiento de la economía japonesa fuera de un 2 % o más y el impuesto al consumo se subiera al 10 % en abril del año que viene, como se había planeado en un principio, el país seguiría registrando un déficit de unos 60 mil millones de dólares para 2020.
Resumen: NHK
Link de la noticia: http://bit.ly/22zJBBp
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